El papel del ejercicio y la nutrición en la modulación de las citoquinas inflamatorias para el manejo de la obesidad

ciencia y evidencia aplicada nutrición y suplementación salud y prevención Nov 10, 2025

La obesidad no es solo un problema de exceso de grasa corporal, sino una condición caracterizada por un estado inflamatorio crónico de bajo grado. Este proceso está mediado por la liberación de citoquinas proinflamatorias como la TNF-α, IL-6 y la IL-1β, que alteran la sensibilidad a la insulina y favorecen la disfunción metabólica. Sin embargo, la evidencia científica actual muestra que la combinación de ejercicio regular y una nutrición adecuada puede modular significativamente esta respuesta inflamatoria. En este artículo revisaremos cómo ambas intervenciones actúan a nivel molecular y clínico para mejorar la salud metabólica y apoyar el manejo efectivo del peso corporal, con aplicaciones prácticas para profesionales de la salud, nutriólogos y coaches.

1️⃣ Citoquinas inflamatorias y su papel en la obesidad

El tejido adiposo no solo almacena grasa: también actúa como órgano endocrino que secreta diversas citoquinas. En la obesidad, el aumento del tejido adiposo visceral genera un desequilibrio entre citoquinas proinflamatorias (TNF-α, IL-6) y antiinflamatorias (IL-10, adiponectina). Este desequilibrio contribuye a la resistencia a la insulina, el estrés oxidativo y la disfunción endotelial.

2️⃣ Ejercicio físico como modulador antiinflamatorio

El entrenamiento de fuerza y el ejercicio aeróbico estimulan la producción de mioquinas como la IL-6 de origen muscular, que actúa de forma antiinflamatoria al inducir IL-10 y reducir TNF-α. Estudios recientes demuestran que el ejercicio regular disminuye la expresión de marcadores inflamatorios sistémicos, mejorando la sensibilidad a la insulina y la composición corporal. La clave está en la consistencia y el control del volumen e intensidad del entrenamiento.

3️⃣ Nutrición y control de la inflamación metabólica

Una dieta equilibrada en macronutrientes, con énfasis en proteínas de alta calidad, ácidos grasos omega-3, polifenoles y fibra, puede reducir los niveles de citoquinas inflamatorias. El déficit energético moderado, sin restricción excesiva, promueve la pérdida de grasa sin comprometer la masa muscular. Además, la adecuada ingesta proteica (1.6–2.2 g/kg/día) ayuda a preservar el músculo durante el proceso.

4️⃣ Sinergia entre entrenamiento y nutrición

La combinación de ejercicio y nutrición adecuada tiene un efecto sinérgico sobre la modulación inflamatoria: el entrenamiento favorece el entorno metabólico antiinflamatorio, mientras que la nutrición optimiza la recuperación y reduce el estrés oxidativo. Este enfoque integrado y sostenido es clave para un manejo efectivo de la obesidad y la recomposición corporal.

5️⃣ Suplementación con respaldo científico

Suplementos como la creatina, omega-3 y vitamina D han mostrado efectos beneficiosos en la regulación inflamatoria, mejorando la función muscular y la sensibilidad a la insulina. Sin embargo, deben considerarse solo como complementos de una estrategia nutricional y de entrenamiento bien estructurada.

 

Conclusión y nota práctica

De acuerdo con una revisión publicada en Frontiers in Endocrinology (2025), la combinación de ejercicio estructurado y una alimentación equilibrada puede reducir significativamente la actividad de citoquinas proinflamatorias en personas con obesidad.
💡 Nota práctica: En consulta, combina una planificación progresiva de entrenamiento de fuerza con un plan nutricional rico en proteína, omega-3 y antioxidantes para reducir la inflamación sistémica y mejorar la composición corporal.

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Fuente externa: Frontiers in Endocrinology (2025). The role of exercise and nutrition in modulating inflammatory cytokines activity for obesity management.